4. ¿Qué es el Hash?

El concepto hash es fundamental en el mundo criptográfico e informático en general. Sirve para mantener la seguridad de la información de un sistema y garantizar que sea auténtica. Una función hash codifica datos para formar una cadena única de caracteres. Es decir, procesa los datos de entrada y los convierte en un código de salida.

La palabra hash también es utilizada para referirse al resultado de este tipo de funciones. Es decir: el resultado de una “función hash” es un “hash”.

Por su capacidad de almacenamiento seguro, las funciones hash son muy utilizadas en la tecnología blockchain. También se utilizan a menudo para certificados digitales, firmas de documentos sensibles o secretos, identificación digital y almacenamiento de claves.

Entonces, ¿cómo funcionan las funciones hash?

Estas funciones trasladan una serie de complejos algoritmos lógicos y matemáticos a un ordenador y los procesan junto con una serie de datos nuevos que son introducidos, encriptando esta información.

El objetivo es conseguir un hash: una cadena de caracteres de un tamaño determinado y único para los datos que fueron introducidos.

Son algoritmos muy eficientes y no hace falta una gran potencia de cálculo para que puedan ser ejecutados.

El resultado (el hash) siempre tendrá la misma cantidad de caracteres, sin importar la cantidad de datos que sean introducidos. En el caso de la función hash SHA-256, utilizada en la red de Bitcoin, la cadena resultante siempre será de 64 caracteres, combinando números y letras.

Por ejemplo: si se inserta solo el nombre de un país o los nueve tomos enteros de El Capital, de Karl Marx, el hash que dará la función siempre tendrá 64 caracteres y se puede ver así:

a13fa62b49a8e388f2f32352fae76364bff82485b877547cab2d1e242a942602

El hash funciona como identificación. La identificación para un dato que diga “B&B Academy” será: 123b5ccfb4ea31a2764c1ba3682f2f2b3d0c283bb1d98a2706fede86d42f5a0e

Pero si se modifica levemente la entrada de datos por “B&B academy” (con a minúscula), la identificación será completamente distinta: 43db90d8383816ec527ccb043d9af2a43f4621bc35b9d2d612ab7356ead5b0bd

Algunas de las funciones hash más utilizadas son SHA-256 y MD5.

Seguridad de la función hash

Gran parte de la seguridad que ofrecen estas funciones radica en que es prácticamente imposible obtener los datos originales desde un hash ya formado. Es decir, no se puede llegar a las partes sólo conociendo el resultado.

Además son resistentes a las colisiones. Ésto significa que no se puede calcular un hash que encuentre otro hash idéntico.

También es importante remarcar que cualquier cambio, por mínimo que sea, en la entrada de datos genera un hash completamente distinto al de la entrada de datos original.

Si bien las funciones hash son muy seguras, no son infalibles. De todas formas, el trabajo que debería realizar un hacker para procesar datos y poder burlar la seguridad de estas tecnologías podría ser increíblemente exhaustivo.

El uso de la función hash en la minería de criptomonedas

La minería es un proceso fundamental para la Blockchain: inserta eficacia y seguridad a la red. En esta etapa los equipos mineros utilizan su elevada capacidad de cómputo para calcular millones de hashes por segundo y así incorporar nuevos bloques a la cadena.

Este proceso además permite verificar que las transacciones en la red son válidas.

A cambio de procesar esa inmensa cantidad de datos, convertirlos en hashes y agruparlos en bloques comprobando los nonces adecuados, los mineros reciben recompensas en criptomonedas.

El concepto de hash es la piedra angular de la minería de criptomonedas, ya que los equipos de cómputo trabajan sobre millones de hashes por segundo para alcanzar altos niveles de integridad y seguridad de los datos.

El hash ayuda a la Blockchain a cumplir con sus objetivos más importantes: transparencia, seguridad y descentralización.

Leave a Reply